Joe Biden, vicepresidente de los Estados Unidos, durante su discurso. Foto: YouTube.

No importa cuán rico eres, no puedes protegerte

  • La clase media está en peligro. El desplazamientode mano de obra que generan las nuevas tecnologías, los nuevos procesos de producción y la automatización plantean un gran reto que deberán enfrentarlos capitanes de la industria para no tensar más la situación social que vive el planeta
  • Joe Biden planteó en el Foro Económico Mundial de Davos los desafíos que deberá enfrentar la Cuarta Revolución Industrial y lanza una pregunta fundamental: ¿será por el bien o el mal de la humanidad como un todo?
  • Discurso del Vicepresidente de los Estados Unidos, Joe Biden, pronunciado en el Foro Económico Mundial. Davos, Suiza, 20 de enero de 2016:

Señor Presidente, quiero agradecerle otra vez por su hospitalidad desde que aterricé en el aeropuerto. Ha sido muy amable al estar aquí y darme la oportunidad de hablar, y quiero agradecerle públicamente una vez más la increíble ayuda que su gobierno tiene para nuestra gente; nos congratulamos por el gesto de gratitud, gracias.

Y Christine, antes de que te vayas tendré que tomar un poco de dinero prestado, si estás disponible. Cada vez que veo a Christine (disculpe señor Presidente) cada vez que la veo, me mira y me dice “lo sé, Grease, sé que siempre estás en bancarrota”; siempre la estoy llamando, pero esta vez, por un préstamo personal, podemos hablar de eso después. Pero estás haciendo un fabuloso, fabuloso, fabuloso trabajo. Lo digo en serio, muchas gracias.

Nunca habíamos estado tan satisfechos como lo estamos ahora y, desde mi punto de vista, estás realizando un trabajo fabuloso.

Y doctor Schwab: cuando cenamos la otra noche, con usted y su esposa, le pregunté si alguna vez se anticipó hace 22 años, cuando comenzó este grupo, que alguna vez crecería tan grande y fuera tan significativo como se ha convertido.

He realizado otros nueve viajes para participar y temí que Barack no me dejara venir y hablar esta noche… Sólo bromeo al respecto, es un chascarrillo.

Creo que esto es más cordial, un foro más conveniente que en Naciones Unidas, para encontrarse con líderes mundiales y líderes de negocios, y es una excelente oportunidad para hacer un buen trabajo.

Joe Biden durante su discurso en Davos. Lo observa Klaus Schwab, fundador y presidente ejecutivo del Foro Económico Mundial. Foto: Instagram.

Joe Biden durante su discurso en Davos. Lo observa Klaus Schwab, fundador y presidente ejecutivo del Foro Económico Mundial. Foto: Instagram.

Me pidieron que hablara acerca del tema de este año. Doctor Schwab, estoy halagado de que me pidiera ser la clave. Hay una expresión en mi vecindario allá en Estados Unidos: “esto está por encima de mi presupuesto, pero no por encima del tuyo”.

Usted ha escrito extensivamente sobre el tema del cual me ha pedido hablar: en cómo conquistar “La Cuarta Revolución Industrial”.

Lo definimos como: el cambio movido por la revolución digital, tecnologías que emergen y se cruzan a velocidad y a escala exponenciales, aumentando y mejorando espectacularmente la productividad, el crecimiento económico, y creando, con la voluntad de Dios, mejores trabajos y enteramente nuevas industrias.

Pero hay dos preguntas que me parece debemos abordar en un principio:


Primero: ¿podrá esta Revolución realmente cambiar a la economía global?

Y segundo: si así sucede, ¿será por el bien o el mal de la humanidad como un todo?


En la primera pregunta, hay algunos expertos en la audiencia que aseguran: los rangos tecnológicos que vemos son impresionantes, pero en es inconsecuente a toda la economía en general. Algunos de ustedes alegan que no nos llevarán a una gran productividad o mejores trabajos o salarios para los trabajadores. Para los países desarrollados, este argumento significa que un crecimiento económico lento será algo usual y significa tener que acostumbrarse a ello. Pero yo creo que aquellos que tienen esa visión, están equivocados.

Creo que ya todos ya hemos visto cómo los avances digitales no solo son impresionantes, sino también relevantes para todas nuestras economías.

Almacenes automatizados, en la línea de ensamblaje mejoraron drásticamente su productividad, compañías de inversionistas le dieron trabajo a decenas miles de nuevas personas. Hoy conocí al CEO de una de esas compañías y me dijo que tendría dos millones de nuevos trabajos este año, brindándoles la libertad de trabajar tantas horas como ellos deseen, administrar sus vidas como ellos quieran.

Ayer me reuní con el más destacado especialista en cáncer del mundo, aquí en Davos, para hablar de cómo acordaremos un punto de partida en la pelea contra el cáncer, con el costo de muchos nuevos y anticipados logros habilitados por enormes avances en computación, la transferencia grande de datos en tiempo real, un billón de cálculos por segundo que dan cabida a diagnósticos más tempranos, vacunas aproximándose para prevenir de manera potencial el cáncer, tratamientos personalizados para salvar vidas, llevándonos un paso más cerca para terminar con el cáncer como hoy lo conocemos.

Sobre la segunda pregunta: Creo en el balance, en que estas transformaciones son cambios para bien para la persona promedio alrededor del mundo, traen nuevas y emocionante opciones para los consumidores, nuevos tipos de trabajos y, ojalá, con buena paga para los trabajadores, los servicios que ofrezcan el mercado serán más asequibles, habrán nuevos y sorprendentes avances en la ciencia que van a salvar vidas y científicos en todas las nuevas industrias.

Pero estos sorprendentes avances están acompañados de un peligro real y nos exige que seamos más prevenidos, sobre esto. Al trabajador de almacén quien enviaba su pedido o el vendedor que solía tramitarlo, ¿cómo se ganarán la vida hoy cuando ya no se les necesite en esa operación?

 Orindiúva, Brasil. A Severino Ramos, un cortador de caña de más de 35 años, al igual otros empleados, exponían -en julio de 2007- sus preocupaciones sobre la pérdida de puestos de trabajo debido a la automatización. Foto: ONU/Eskinder Debebe.

Orindiúva, Brasil. A Severino Ramos, un cortador de caña de más de 35 años, al igual otros empleados, exponían -en julio de 2007- sus preocupaciones sobre la pérdida de puestos de trabajo debido a la automatización. Foto: ONU/Eskinder Debebe.

¿Una mayor flexibilidad laboral significa menos protecciones para los trabajadores? ¿Cuáles serán las consecuencias prácticas y morales de los avances científicos que puedan permitirnos manipular la vida misma para curar defectos y enfermedades en el útero.


¿Y logrará esa ciencia médica y sus capacidades estar disponible para todos, o bien, habrá diferencias de precios? ¿Terminaremos creando una sociedad más dividida que una de dos clases?


El punto que me gustaría denotar esta noche es que estos peligros existen independientemente de lo que llamamos “Revolución Digital”, y existen independientemente de si consideran que será transformador para la economía o no.

Creo que la pregunta subyacente que deben hacerse los líderes mundiales, sociedad civil, academias, los medios, todos nosotros, trata sobre lo que el Presidente Obama y yo nos hemos planteado y que fue referida por Klaus hace un momento, que para nosotros es aquello que define el reto de nuestro tiempo: ¿cómo asegurar un acceso amplio para una clase media que está siendo vaciada en el siglo XXI?


“Esto no es sobre la lucha de clases. Es sobre el bienestar económico y la seguridad global. Es algo sobre lo cual deberíamos preocuparnos todos”


Es sabido que, por algunos medios de la prensa, en Estados Unidos soy conocido como el “Clase-mediero Joe”. Esto en Washington no es pensado como un cumplido; significa que no soy sofisticado. Y no es que esté haciendo un comentario populista: esto no es sobre la lucha de clases. Es sobre el bienestar económico y la seguridad global. Es algo sobre lo cual deberíamos preocuparnos todos y pensar que podemos hacer algo al respecto.

Permítanme comenzar por definir lo que yo creo que es la clase media. Tengo un grupo de economistas muy brillantes que trabajan para mí. Cuando llegué por primera vez a la Casa Blanca, yo habría mencionado “clase media”, y ellos habrían respondido en términos estadounidenses “$50,240 o $51,500”. No son cifras. Son valores de ajuste. Es una idea. Una creencia en ciertas posibilidades.

He pasado mucho tiempo con el presidente Xi de China, porque él y el presidente Obama, había sugerido que debíamos llegar a conocernos mejor el uno al otro. Por lo que, de acuerdo a nuestro personal, llegué a tener alrededor de veinticuatro, veinticinco cenas privadas con él. Es un sujeto muy brillante y resuelto. Nos encontrábamos sentados en Chengdu, ya hace dos años, y me miró y me preguntó si podía definir “Estados Unidos” para él. Le dije, “sí, puedo hacerlo en una sola palabra”. Pero en realidad sucede que puedo definir la clase media en una palabra: posibilidades. Se trata de “posibilidades”.

 Brisbane, Australia. Aspecto de la Cumbre del G-20 de noviembre de 2014. Los temas de las sesiones plenarias de ese año incluyeron “La economía global y la creación de empleo”. Foto: ONU/Rick Bajornas.

Brisbane, Australia. Aspecto de la Cumbre del G-20 de noviembre de 2014. Los temas de las sesiones plenarias de ese año incluyeron “La economía global y la creación de empleo”. Foto: ONU/Rick Bajornas.

La posibilidad de conseguir una vida digna, y la dignidad y el respeto que llegan con un buen empleo; eso es posible para cualquier persona que esté dispuesta a trabajar duro para conseguirlo.


“Cada ser humano tiene derecho a ser tratado con dignidad y de tener oportunidad”


Mi padre, quien era considerado un caballero gentil, fue desplazado en los años 50, después de la Segunda Guerra mundial, debido a que la industria se desvaneció cuando estábamos viviendo en el noreste de Pennsylvania. Le tocó salir a buscar un mejor empleo. Y él me diría: “Joe, un empleo es mucho más que sólo un cheque de pago; se trata de tu dignidad, tu valoración propia, sobre el lugar que ocupas en la comunidad, y realmente importa”. Sí importa. Porque él creía que cada ser humano tiene derecho a ser tratado con dignidad y de tener oportunidad.

Solía haber un tratado básico en los países industrializados durante los últimos 100 años, aproximadamente: Si usted llegó a contribuir al éxito y la rentabilidad de la empresa en la que trabajó, usted recibía su parte de esas ganancias, le tocaba recibir su parte de esos beneficios. Ese trato se ha roto; sin ninguna caída de alguna sola empresa o algún segmento de la sociedad; pero se ha roto. Hay una brecha, que ha venido creciendo en las últimas décadas, entre la productividad y los salarios. Esto es real. Resultando, al menos en mi país y en algunos suyos, en el estancamiento.


“Cuando a la clase media le va bien, a los ricos les va muy bien, y a los pobres les genera una escalera hacia arriba”


Y la razón por la que hablo tanto de la clase media es porque creo firmemente que una clase media próspera y en crecimiento ha sido la razón principal para la estabilidad económica, la estabilidad política y la estabilidad social en nuestras democracias. Es esa fibra que nos mantiene unidos. Cuando a la clase media le va bien, a los ricos les va muy bien, y a los pobres les genera una escalera hacia arriba. Ese ha sido el caso no sólo en mi país sino en todo el mundo por varias generaciones. Y en aquellas sociedades donde no ha habido ninguna protección para los trabajadores, donde no hay acceso a la educación, ni un estado de derecho para hacer frente a la corrupción, y donde no hay tribunales de justicia capaces de juzgar los procesos por disputa de contratos, ha sido muy difícil generar una clase media próspera y por lo tanto no han generado economías prósperas.

Volveré a esto más tarde; todo vuelve nuevamente a los países y las empresas, que les dan una oportunidad a la gente de llegar a formar parte de la clase media: de seguir creyendo en las “posibilidades”.

Varios de ustedes consideran que la razón por la que la clase media ha tenido un mayor protagonismo es debido a la globalización y el cambio basada en la estrategia, lo que es cosa cierta. Sí, han contribuido. Ambos factores han dado lugar a una disminución del sindicalismo, de la capacidad de negociación y, verdaderamente ha producido cambios en el gobierno corporativo. De allá en los EE.UU., vengo de la capital corporativa mundial: Delaware. Más corporaciones están integradas en mi Estado que en cualquier otro estado en los EE.UU. Yo he sido testigo del cambio. Hay un cambio real en la cultura corporativa. Los cambios fundamentales que han tenido lugar durante las últimas cuatro décadas disienten de la productividad de los salarios, por lo menos en mi país. Desde la segunda posguerra hasta a mediados de los años setenta, la productividad y los salarios se han movido simultáneamente, lo que inició cambios a mediados de los setentas. Durante las últimas cuatro décadas hemos visto los salarios no pueden seguirle el ritmo a la productividad. El resultado es que los cheques de pago se han estancado, y esto a pesar del aumento de los ingresos nacionales y los avances en la tecnología nacional.

Río de Janeiro, Brasil. Un participante en la Conferencia Río + 20 de las Naciones Unidas sobre el Desarrollo Sostenible sostiene un cartel "Derechos y riesgos en la economía verde" en el foro paralelo. Foto: ONU/Nicole Algranti.

Río de Janeiro, Brasil. Un participante en la Conferencia Río + 20 de las Naciones Unidas sobre el Desarrollo Sostenible sostiene un cartel “Derechos y riesgos en la economía verde” en el foro paralelo. Foto: ONU/Nicole Algranti.


“La revolución digital tiene el potencial de exacerbar esta ruptura y así mismo ahondar en el vacío de la clase media”


Y yo argumentaría que en todos nuestros países se ha generado una cierta inestabilidad política y esto le ha dado voz a los elementos políticos que hasta ahora no habían tenido un peso de credibilidad. De manera que les digo a todos ustedes, en esta noche, que la revolución digital tiene el potencial de exacerbar esta ruptura y así mismo ahondar en el vacío de la clase media, y no sólo en Estados Unidos, sino en todo el mundo.

La automatización podría significar empleos mejor remunerados para el gerente de la empresa de transporte con camiones automáticos (sin conductor), pero decenas de miles de camioneros se quedarán sin un puesto de trabajo. ¿En dónde se encuentran las nuevas empresas? Y estoy aquí para dejar muy bien en claro que, en lo que confían todos ustedes, que es nuestra responsabilidad, como la de aquellos que han venido antes que nosotros, al igual que lo que se ha hecho en cada una de las revoluciones anteriores. Para doblar estos cambios en beneficio de la sociedad, para asegurarse de que la revolución digital crea muchos más ganadores que perdedores. Y eso no es evidente por sí mismo en este momento, al menos no en mi opinión. Eso es lo que hemos estado haciendo en épocas anteriores caracterizadas por tales cambios tecnológicos, pero mi instinto me dice que puede ser más difícil en esta cuarta revolución.

Ya hemos visto avances tecnológicos históricos: la máquina de vapor, cadenas de montaje, la informática, esto en las tres revoluciones industriales anteriores. Y cada una de estas revoluciones industriales produjo desplazamientos de trabajadores, y produjeron así nuevas demandas de protección de estos trabajadores, y fundamentalmente reescribió las reglas del mercado. Pero de cada una de estas revoluciones hay un impacto económico neto, que es positivo en todas las sociedades.

Trabajadores cuya subsistencia quedó destruida debido a las fábricas eventualmente terminaron trabajando en esas fábricas, que les ofrecieron salarios más altos, y con mayor seguridad en protecciones, en el ambiente y en condiciones de trabajo. El herrero, quien solía ensamblar metales, terminó ensamblando autopartes. Los tractores hicieron de la agricultura algo más eficiente. El niño que creció en la granja se fue a trabajar en la ensambladora local de autopartes, o se fue a la universidad, se mudó de la ciudad, se convirtió en médico o abogado, profesor, dueño de un negocio pequeño.

Palestina. En 1957, la ONU atendía a 925,000 refugiados árabes de la guerra de Palestina de 1948. La Agencia de las Naciones Unidas hacía esfuerzos para dar empleo a los refugiados. En un centro de formación profesional en Gaza los jóvenes refugiados aprendían mecánica automotriz. Foto: Organización de las Naciones Unidas.

Palestina. En 1957, la ONU atendía a 925,000 refugiados árabes de la guerra de Palestina de 1948. La Agencia de las Naciones Unidas hacía esfuerzos para dar empleo a los refugiados. En un centro de formación profesional en Gaza los jóvenes refugiados aprendían mecánica automotriz. Foto: Organización de las Naciones Unidas.

Y a medida que las industrias crecieron en mi país, -al menos desde donde yo puedo hablar con más autoridad- hicimos un compromiso: a la educación secundaria universal y la mejora del acceso a la universidad a finales del siglo XX. Han tenido un profundo impacto en la productividad y la innovación empresarial. Todo esto se disparó. El ultraje moral del público contra el trabajo infantil, condiciones de trabajo tóxicos, también llevó al gobierno a actuar, para establecer prohibiciones contra el trabajo infantil. Las protecciones para los estándares justos de trabajo, seguridad en el trabajo, un mínimo de horas, y las horas máximas que podrían trabajar.

Así es como el gobierno jugó un papel en el moldeo de estos cambios tecnológicos en un estándar más alto para una gran mayoría de personas en todo el mundo. Sin embargo, han habido interrupciones, dislocaciones, pero, en general, las personas que perdieron su empleo encontraron otros nuevos en las nuevas industrias, nuevas industrias con protecciones que no habían existido antes. ¿Dónde estarán esas industrias en 2020? ¿Dónde van a estar en el año 2025? ¿Será que van a absorber a todos los trabajadores desplazados? Tal y como tú escribiste en tu más reciente libro, Klaus.

Un área en la que podemos contar con que habrá de absorción, y salarios más altos similares, es en la industria energética. Estamos en medio de una revolución tecnológica limpia, en la que se ha incrementado la energía solar; y se han creado, tan sólo en mi país, 170 000 nuevos puestos de trabajo, y hay más por venir. Hemos triplicado la energía eléctrica eólica, suficiente para  abastecer 16 millones de hogares de electricidad. Hoy tenemos al carbón, el viento y la energía solar, y que alcanza a las demandas del petróleo mismo. Esto va a generar una nueva ola de demandas de varios trabajadores nuevos, en mi país y en todo el mundo.

Denver, Estados Unidos. Una unidad de carga solar móvil (para cargar dispositivos electrónicos) y un panel solar que se usa para proporcionar los servicios eléctricos básicos a una pequeña casa son algunas de las tecnologías vistas por el Secretario General Ban Ki-moon durante un recorrido el 24 de agosto de 2011 por el Laboratorio Nacional de Energía Renovable. Foto: ONU/Mark Garten.

Denver, Estados Unidos. Una unidad de carga solar móvil (para cargar dispositivos electrónicos) y un panel solar que se usa para proporcionar los servicios eléctricos básicos a una pequeña casa son algunas de las tecnologías vistas por el Secretario General Ban Ki-moon durante un recorrido el 24 de agosto de 2011 por el Laboratorio Nacional de Energía Renovable. Foto: ONU/Mark Garten.

¿Cuáles son las otras nuevas industrias que serán generadas por esta cuarta revolución? Sólo soy un político viejo. Claro está. Desempeño un cargo público. Hago un gran esfuerzo para mantener el contacto con mis electores, de verdad. Y personas que son mucho menos sofisticados que los reunidos en esta sala, se preocupan por la respuesta a esa pregunta. Ellos se preocupan.

Es cierto que probablemente todos en esta sala vayamos a estar bien. Pero mientras que nos encontremos bien, necesitamos un entorno, como consecuencia de esta revolución, donde todo el mundo tenga la oportunidad de ser parte de este fenómeno. Y no es tan evidente la manera exacta de cómo lograrlo.

Así que estamos ante la misma pregunta: ¿Cómo garantizamos que haya un beneficio para la humanidad, con un aumento económico y un aumento en los niveles de vida, como consecuencia de los cambios –que algunos de ustedes, tal vez esta sea una habitación donde no aplique esto— que la mayoría de la gente ni siquiera se imagina?

Vamos a estar volando “sub-sónicamente” a 2000 millas por hora en poco tiempo. Vamos a estar viendo avances que son absolutamente, totalmente, a fondo, inimaginables.

Mi apuesta es que esta revolución va a exigir a los gobiernos a centrarse en las obligaciones básicas y las empresas internacionales para tomar una mirada a su cultura corporativa, reconociendo que su obligación va más allá de tan sólo con sus accionistas, va para los trabajadores y para las comunidades, como era antes.

En mi país, ha habido un surgimiento, que ya tendrá seis u ocho años de la frase “creadores de empleo”. Se cree por muchos en los Estados Unidos que el creador del trabajo hoy en día son los accionistas. ¿Y qué hay de la mujer en la línea de montaje de la elaboración del producto? ¿Qué pasa con el vendedor que vende el automóvil o el refrigerador o el producto elaborado? ¿Qué pasa con el resto de las personas de la cadena productiva? Ellos solían ser los creadores de empleo y tenían esa visión. Solía haber un sentido de la obligación por parte de las comunidades.

No es que el Estados Unidos corporativo o las propias corporaciones internacionales sean los malos. El cortoplacismo está a la orden del día. Como ya he dicho, sé, como muchos de ustedes reunidos aquí, sobre la gran presencia de las 500 empresas con grandes fortunas.

Recuerdo estar parado sobre el andén antes de tomar el tren que me trasladaría desde mi casa a Delaware, en 2008; el presidente de una junta de empresas, una de las principales empresas de la plataforma estadounidense, iba hacia Nueva York. Ahí estábamos los dos: nuestros trenes, a una ligera diferencia de tiempo de dos minutos, uno del otro. Y yo conozco a este señor –no quiero avergonzarlo ya que no tengo permiso para usar su nombre— y me dijo: “¿Cómo estás, Joe?”, y le dije “Bien, ¿a dónde vas?” (Me respondió) “Voy a nueva York; me voy a ver con un pobre sujeto en Wall Street, quien va a decirme que tengo que aumentar la rentabilidad (de mi empresa) el próximo trimestre, de lo contrario se verán reducidas las ganancias, por lo que me hará tomar decisiones de corto plazo, que no se encontraban los intereses de largo plazo de mi compañía.

 

Joe Biden escucha la presentación de Klaus Schwab, fundador y presidente ejecutivo del Foro Económico Mundial. Foto: YouTube

Joe Biden escucha la presentación de Klaus Schwab, fundador y presidente ejecutivo del Foro Económico Mundial. Foto: YouTube

> Los Cinco Retos

Ahora bien, a ustedes, líderes corporativos, no les gusta que diga esto, pero bien saben que es la verdad. No es el problema central, puede que ni siquiera sea el problema principal. Voy a sonar un tanto presuntuoso: Creo que hay al menos cinco cosas que debemos seguir, con las que debemos estar preparándonos para llegar a tomar el control de esta revolución. Tal vez algunos de ustedes tengan mejores ideas, pero, con el fin de ampliar las oportunidades de la clase media, la clase trabajadora, creo que se va a requerir que las corporaciones gubernamentales y  la sociedad civil hagan algunos de estos cambios.

En primer lugar: necesitamos el acceso universal a una educación asequible y de una capacitación para el empleo. Hoy más que nunca en nuestra historia, lo es necesario. La capacidad cognitiva es el medio por el cual se puede ascender en la escalera a la clase media.

Cuando digo educación, estoy hablando de la educación que es a edad temprana, durante toda la vida, asequible y accesible. En la economía actual, que va a ser un requisito constante para los trabajadores la reorientación y el readiestramiento para los mismos puestos de trabajo que ya poseen; esto debido a que la tecnología con la que interactúan se mueve más allá de sus habilidades para poder alcanzarla, sin importar el nivel educativo que tengan estos trabajadores. Los puestos de trabajo que poseen, particularmente en las áreas de instructores de entrenamiento, manufactura avanzada, la salud y la energía, van a necesitar la educación permanente.

Y esta educación y entrenamiento para el empleo no es sólo obligación de nuestros gobiernos, sino es también la responsabilidad y la oportunidad para nuestras empresas. Una vez más, va a sonar presuntuoso de mi parte, pero me gustaría hacer un llamado a la acción a los líderes de negocios aquí presentes a invertir en sus trabajadores; volver la mejora de las cualificaciones parte de su modelo de negocio. Eso quiere decir que ambos, sectores público y privado, brinden el apoyo a esta causa. Ustedes lo hacen mucho mejor aquí en Europa que cómo lo hacemos nosotros en los Estados Unidos.

Para hacer frente a las asociaciones del gobierno con la industria y los empresarios, para exponer y para capacitar a los jóvenes para los empleos del futuro.

Bauchi, Nigeria. Mujeres acuden en enero de 1990 a una clase de alfabetización de adultos en un pueblo cerca de Bauchi. Foto: ONU/Sean Sprague.

Bauchi, Nigeria. Mujeres acuden en enero de 1990 a una clase de alfabetización de adultos en un pueblo cerca de Bauchi. Foto: ONU/Sean Sprague.

Con la ayuda de mi esposa, y colegios comunitarios, así como del liderazgo de la presidencia, nos hemos asociado con estas industrias. Les dijimos: introduzcan sus planes en el colegio humanitario, traigan aquí mismo sus máquinas; coméntennos qué es lo que debe enseñársele a la gente. Para aquellos con la capacidad, claro que no les hace falta la capacidad para hacer las cosas, sino les falta la habilidad. De sus trabajos, obtienen en promedio 1,500 dólares al año.

Nosotros en el gobierno, decidimos buscar cuáles son los empleos del futuro en mi país. Necesitamos, para 2020, 1 millón 400 mil nuevos puestos de trabajo en Estados Unidos.

Esto es tan básico como aprender un nuevo idioma: programando. En Detroit, Michigan, la existencia de la bancarrota atormenta a la población. La mayoría de la población clasemediera ha abandonado la ciudad, y la ciudad se ha quedado con una abrumadora minoría. Global IT, que proporciona empleos de las empresas de instructores de entrenamiento, incluidos los miles de empleos de instrucción de entrenamiento para lograr poner en funcionamiento a la Economía de la ciudad.

 

Así que educación. Formación de empleados. Lo necesitamos.

En segundo lugar, tenemos que seguir garantizando una protección básica para los trabajadores ya que estos cambios tienen lugar. Me refiero a un salario digno, pago de horas extras, cuidado de sus retoños, licencia por enfermedad, el derecho a sindicalizarse, a negociar colectivamente. Los gobiernos tienen, en mi opinión, la obligación de fortalecer estas protecciones básicas. Pero también la tienen las empresas.

No tengo que decirle a nadie en esta sala que a lo largo de las últimas décadas ha habido un cambio real en la cultura. Muchos de ustedes ya han escrito y hablado sobre el cortoplacismo que socava el crecimiento a largo plazo de las empresas y ahoga a los trabajadores.

Veamos otro cambio en la cultura corporativa que ha estado ocurriendo en las últimas dos décadas. Según un estudio del Harvard Business Journal, realizado hace ocho años por un destacado profesor, señala que a lo largo de la última década 449 compañías, en el periodo de 2003 a 2012, tuvieron ganancias por 2.4 Billones de dólares. Eso es muy bueno, obviamente. Aunque la manera en que se hizo esto, hace veinte años, es diferente. La diferencia radica en la manera en que las empresas invirtieron esas ganancias.

54% de ustedes volvieron a comprar sus acciones; 37% de esas ganancias fueron destinadas a accionistas, los creadores de empleos. Lo que deja 9% a la investigación, desarrollo, reservas de capital, incrementos de salario y entrenamiento de empleados. Y funcionó porque era barato pedir dinero prestado, debido a las tasas de interés del 0 por ciento. Pero no ha crecido lo suficiente. Como consecuencia, se agregó el problema de los salarios estancados, (lo que) redujo la productividad de los trabajadores y dejó menos inversiones para el futuro.

Naciones Unidas, Nueva York. Reunión especial del Consejo Económico y Social de las Naciones Unidas sobre el tema de la desigualdad. 30 de marzo de 2016. Foto: ONU/Manuel Elias.

Naciones Unidas, Nueva York. Reunión especial del Consejo Económico y Social de las Naciones Unidas sobre el tema de la desigualdad. 30 de marzo de 2016. Foto: ONU/Manuel Elias.

Una vez más, no es que esté siendo romántico sobre los buenos viejos días. Pero justo cuando el presidente Reagan era presidente, no permitimos que las empresas volvieran a comprar todos aquellos valores. Los empresarios no son los malos: son los buenos. Pero los mercados y sus reglas inducen ciertos comportamientos.

¿Saben? Se trata más allá de sólo problemas de los inversionistas. Las compañías están volviendo a invertir en ellas mismas; comienzan lentamente a elevar los salarios y a incrementar las inversiones para la investigación.

Cuando llegamos a establecer ese tipo de regulaciones crecimos más rápidamente, crecíamos juntos.

Así que mi llamado a la acción aquí es sencilla: considerar seriamente las obligaciones de sus trabajadores, así como de sus accionistas. Es bueno para los trabajadores; es bueno para sus negocios; es bueno para su productividad; y es bueno para la sociedad. Y no hay nada en ello que no reconozca ni apoye ni que refuerce los mercados de capital.

En tercer lugar, tenemos que modernizar nuestra infraestructura. La razón para el crecimiento exponencial de Estados Unidos en la década de los ochenta y principios de los noventa fue la enorme inversión que hicimos en la tecnología. Hicimos miles de cosas. Y el gobierno, como consecuencia de esta infraestructura, abrió enormes oportunidades.

Ustedes saben mejor que yo que las empresas llegan a plantarse donde obtienen las materias primas lo más pronto posible, a través de la línea de producción y su producto al mercado de la forma más rápida y en la forma más barata. Infraestructura de clase mundial atrae a las empresas y a los trabajadores.

Estas inversiones crean un círculo vicioso. Empleos de clase media, decentes, y bien pagados. Generando nuevos puestos de trabajo. En demasiados de nuestros países no hemos invertido lo suficiente en infraestructura. Permítanme ser provocativo por un momento y déjenme hablarles de mi país. Para el 90% de los norteamericanos, 1 de cada 7 dólares que gastan de sus ingresos se destina a los costos de transporte. Nuestra economía pierde alrededor de 120 mil millones de dólares al año en costos de combustible, lo que lleva a la pérdida de productividad debido a los atascamientos del tráfico, lo que lleva a unos 118 dólares por consumidor norteamericano.

La Asociación Americana de Ingenieros Civiles estima que existe la necesidad de invertir 3.6 billones de dólares para 2020 para modernizar y potenciar nuestra infraestructura.

La esposa del Vicepresidente, Jill Biden y Cristine Legarde, directora del Fondo Monetario Internacional, entre los asistentes a la sesión del 20 de enero del WEF. Foto: YouTube.

La esposa del Vicepresidente, Jill Biden y Cristine Legarde, directora del Fondo Monetario Internacional, entre los asistentes a la sesión del 20 de enero del WEF. Foto: YouTube.

Quizá algunos de ustedes que ya han viajado a mi país, quizá recuerden que me metí en muchos problemas cuando en un programa dije: Nadie duda de que lo que digo es lo que quiero decir, el problema es que a veces digo todo lo que quiero decir, y en ese momento estaba hablando acerca del aeropuerto de Magwardy, en una de las mejores ciudades del mundo. Y dije: si te llevo con una venda puesta en los ojos en medio de la noche en el aeropuerto de Beijing y en el aeropuerto de Nueva York, y retiro la venda de tus ojos, te dejo ver alrededor, y luego te pregunto “¿dónde crees que estás: en un país en desarrollo o en uno subdesarrollado?”. Y no es broma. Fui duramente criticado por criticar. Es un hecho que en Magwardy había una señal que leía “escalera eléctrica fuera de servicio; reparación, en dos meses”, tal cual, en Estados Unidos.

Todo mundo creía que estaba loco, a excepción del alcalde, el gobernador, y la gente de Nueva York. Cuando aterricé en el Air Force Two, después de que hice este comentario, me encontré con varias publicaciones que leían “Biden Gaf”. El piloto del Air Force Two me preguntó: “¿está seguro de que puede garantizar nuestra seguridad, señor senador?”, o más bien vicepresidente, –es que fui senador durante mucho tiempo.

Y cuando regresé al Air Force Two, al momento de subir las escaleras, me encontré con nueve trabajadores portando chaquetas cafés, con rayas amarillas en ellas, que trabajaban en el aeropuerto, y no estaba seguro sobre qué sucedería. Entonces, cada uno de ellos me tomó de la mano y me dijeron: “Gracias; ahora estamos teniendo una inversión de 4.5 mil millones de dólares, y haremos de una ciudad de clase mundial tener un sistema de transportación de clase mundial”.

Miren, la responsabilidad fundamental de los gobiernos es encargarse de la construcción de carreteras, puentes, vías férreas, puertos, banda ancha… y todo esto puede tener un profundo impacto en el crecimiento económico, logrando así la creación de empleos bien remunerados y estableciendo, así,  áreas de oportunidad donde no existen en la actualidad.

Lo que está surgiendo en mi país es muy tranquilizador: hay un surgimiento de asociaciones público-privadas, para hacer frente a fenómenos como el desbordamiento de aguas pluviales, sistemas de alcantarillado, debido a que las empresas se están viendo afectadas gravemente, por la suerte de la inversión. Así que estamos creando nuevos mecanismos de modo en que se pueden ver financiadas.

 Kiev, Ucrania. Joe Biden deposita flores en un monumento a los que murieron durante las protestas, lo acompaña la periodista Myroslava Gongadze de la Voz de América. 21 de noviembre de 2014. Foto: The White House/David Lienemann.

Kiev, Ucrania. Joe Biden deposita flores en un monumento a los que murieron durante las protestas, lo acompaña la periodista Myroslava Gongadze de la Voz de América. 21 de noviembre de 2014. Foto: The White House/David Lienemann.

He viajado, hasta ahora, como vicepresidente, alrededor de un millón doscientos mil millas alrededor del mundo. No es demasiado diferente en la mayoría de sus países. Así que mi llamado hacia ustedes es que les pido forjar algunas de estas asociaciones público-privadas, aterrizar capital para modernizar carreteras, ferrocarriles, construir nuevos sistemas de agua, colocar millas de banda ancha en todo el mundo. Nuestros gobiernos hacen las mayores inversiones en recuperaciones realizadas en toda la historia en esas cosas.

Mi amigo el secretario de Estado Kerry puso en marcha la iniciativa de conexión global para trabajar con los diferentes países, las industrias, las ONG, los ingenieros de redes y bancos de desarrollo para traer una cantidad inicial de 1.5 millones de personas en línea para el año 2020.

Eso es tan profundo como lo que ocurrió en mi país en la década de 1930 en el valle de Tennessee, por llevar la electricidad a grandes extensiones en todo el país. Sólo que esto es aún más profundo, ya que no hay acceso a la educación. Esto se puede lograr mediante la activación de un teléfono inteligente.

Pensar en las inmensas oportunidades que este ofrece a las personas, para tener acceso a una educación, para vender los productos en el mercado, para conseguir una vida mejor, para conectarse con el mundo que les rodea. Este es el tipo de cosas que podemos hacer juntos, absolutamente.

A menudo me preguntan “¿podemos permitir esto?”. No podemos fallar. No podemos permitirnos no hacerlo.

El cuarto punto voy a resaltar, va a hacer que algunos de ustedes no estén contentos conmigo, si no es que ya no lo están. Es que lo que necesitamos, no sólo en mi país, sino en otros países, necesitamos un código tributario más progresivo. No políticas confiscatorias, no socialismo, pero un código de impuestos, donde todo el mundo debe pagar proporcionalmente su parte justa.

Esto no pretende penalizar a nadie.

Washington, Estados Unidos. Biden bromea con la actriz Julia Louis-Dreyfus, protagonista de la serie de televisión “VEEP”, quien se sentó en el escritorio del Vicepresidente en la oficina del Ala Oeste de la Casa Blanca. 12 de abril de 2013. Foto: The White House/Lawrence Jackson.

Washington, Estados Unidos. Biden bromea con la actriz Julia Louis-Dreyfus, protagonista de la serie de televisión “VEEP”, quien se sentó en el escritorio del Vicepresidente en la oficina del Ala Oeste de la Casa Blanca. 12 de abril de 2013. Foto: The White House/Lawrence Jackson.

Mi esposa Jill llegó a decir: “Espero que algún día, cuando crezcan, uno de mis hijos se convierta en un multimillonario”. En cambio, uno de ellos se convirtió en el Procurador General, el otro está en los campos de refugiados, en las afueras de Amón, quien trabaja para el Programa Mundial de Alimentos, y el otro es un trabajador social. Debería haber tenido un (hijo) republicano joven y emprendedor que sí habría hecho un montón de dinero, de tal manera que cuando me pusieran en una casita, al menos tendría una ventana y una vista agradable, ya saben, algo así.

Por lo tanto el Presidente y yo hemos trabajado duro para asegurar que todos paguen su parte justa, para que podamos invertir en las cosas que harán que la economía crezca en beneficio de todos.


“No importa cuán rico eres, no puedes protegerte en un entorno que está siendo degradado”


Así como nos fue mostrado en París, no importa cuán rico eres, no puedes protegerte en un entorno que está siendo degradado.

Educación, formación en el empleo, infraestructura, y todo lo que beneficia a los trabajadores en los negocios y la vida. Sin embargo, el sector privado tiene que desempeñar un rol, también.

En el tiempo en que todos volábamos hacia Davos en esta semana, el informe de Oxfam tuvo varios titulares. Se señaló que 62 de las personas más ricas del mundo –quienes, estoy seguro, todas son buenas personas— tienen más riqueza que los 3.6 mil millones de personas más pobres en el mundo, en su conjunto.


“El crecimiento de la inequidad es una amenaza para el crecimiento económico”


Si llegar a leer más allá del título, el informe explica que la desigualdad se debe en gran parte debido a la evasión fiscal y los paraísos fiscales. No se trata sólo de equidad tributaria. Se trata de un crecimiento económico. No quiero dirigirme a Christine (Lagarde) con esto, ella no es parte de este discurso, no quiero implicarla en ese sentido. No se trata sólo de Joe Biden quien dice esto, es el FMI quien lo dice. Es Standard & Poor’s, no los grupos de reflexión liberales en los Estados Unidos; ambos dicen que el crecimiento de la inequidad es una amenaza para el crecimiento económico.

Quito, Ecuador. Indígenas pelando maíz mientras contemplan la capital de Ecuador desde el cerro de El Panecillo. Foto: Diego Delso/Wikimedia Commons, licencia CC-BY-SA 4.0.

Quito, Ecuador. Indígenas pelando maíz mientras contemplan la capital de Ecuador desde el cerro de El Panecillo. Foto: Diego Delso/Wikimedia Commons, licencia CC-BY-SA 4.0.

Tal vez no les guste oírlo, pero manteniendo miles de millones de dólares en paraísos fiscales podría no ser bueno para sus accionistas, sino que le es desleal a su país de origen. Así que tráiganlo de vuelta. Inviértalo en las comunidades en las que viven, las empresas, las comunidades que permiten a sus empresas prosperar.

Por último, tenemos que ampliar el acceso al capital. El hecho sobre esta cuestión es que hay una gran cantidad de experimentos en los que muchos de ustedes han estado implicados, que podría hacer crecer el capital, y que ha generado un cierto crecimiento real en áreas específicas que han cambiado la vida de las personas. Les estoy instando a todos ustedes para ayudar a expandir el capital existente, así como las herramientas que apoyan la iniciativa empresarial, expandirlas lo más ampliamente disponible para las personas que no han tenido acceso a ella. Sé que esto no es sencillo. Sé que es un tema complicado. Pero tenemos que encontrar la manera de hacer más capital disponible.

Esto requiere una nueva y mayor innovación. Un tipo de innovación que será necesario para desarrollar nuevas industrias y crear esos nuevos puestos de trabajo.

En los Estados Unidos el gobierno federal apoya a los emprendedores de todo tipo. Los préstamos se pagan en su totalidad, mientras que los emprendedores toman sus ideas del papel a los prototipos, y de ahí a la producción. Algunos fallan. Algunos tienen éxito.

Oportunidades para tomar riesgos tienen que ser más ampliamente disponibles. Tener ese riesgo recompensado no puede ser la única promesa de un pequeño sector de nuestra sociedad.

Naciones Unidas, NY. Ad Melkert, administrador asociado del Programa de Desarrollo de las Naciones Unidas (PNUD) en 2008, durante la campaña "Levántate y Actúa contra la Pobreza y por los Objetivos de Desarrollo del Milenio" para llamar la atención a la pobreza extrema en todo el mundo. 17 de octubre de 2008. Foto: ONU/Jenny Rockett.

Naciones Unidas, NY. Ad Melkert, administrador asociado del Programa de Desarrollo de las Naciones Unidas (PNUD) en 2008, durante la campaña “Levántate y Actúa contra la Pobreza y por los Objetivos de Desarrollo del Milenio” para llamar la atención a la pobreza extrema en todo el mundo. 17 de octubre de 2008. Foto: ONU/Jenny Rockett.

Amigos, en un sentido claro, en realidad no es tan complicado realizarlo. Educación y capacitación laboral; infraestructura, la protección de los trabajadores, el justo y progresivo código fiscal, el acceso al capital…

El presidente y yo estamos muy centrados en cada uno de estos temas, porque sabemos que son una de las maneras que conforman un camino seguro para la clase media en las economías avanzadas y en vastas economías degeneradas. Ellas (las clases medias) han sido la base de nuestro camino de crisis económicas a la recuperación, que es de esperar, el resurgimiento permanente.

Para aquellas naciones en desarrollo, que forman parte de entre otros factores críticos en la construcción de las economías y las sociedades fuertes, como la protección de las libertades básicas, para pensar y hablar libremente, la defensa del estado de derecho y garantizar el acceso al seguro de salud.

Una de las mejores frases de Steve Jobs (es esta): cuando se le pregunta “¿Cómo puedo ser más como usted , Sr. Jobs?”, preguntó un estudiante de la Universidad de Stanford. A lo que él respondió: “Piensa diferente. Sólo se puede pensar diferente donde se puede respirar libremente. Donde se puede desafiar a la ortodoxia, sin temor a la represión”.

Extracto de la encíclica “Laudato Si” en la que el Papa Francisco expone sus preocupaciones por la humanidad y el medio ambiente. Dale click a la imagen para que consultes nuestra publicación.

Extracto de la encíclica “Laudato Si” en la que el Papa Francisco expone sus preocupaciones por la humanidad y el medio ambiente. Dale click a la imagen para que consultes nuestra publicación.

Y si bien podemos estar en desacuerdo en los detalles, espero que algo de lo que he estado hablando sea un elemento para cierto consenso próximo, con lo que podemos avanzar, para traer más gente hacia adelante, en lugar de dejarlos atrás en este tiempo del cambio tecnológico.

Creo que tenemos que volver a lo básico, sin ningún cambio radical fundamental, más bien volver a algunos de los conceptos básicos.

El Papa Francisco, desde mi punto de vista, hizo bien cuando escribió “Nunca antes la humanidad tenía ha tenido tanto poder sobre sí misma, y sin embargo, nada garantiza que se va a utilizar con sabiduría”. Él diría “podemos ponerlo al servicio de otro tipo de progresista, uno que sea más saludable, más humano, más social y más ético”. Y yo diría: que eso también sería realmente bueno para los negocios. Me parece que ese es nuestro encargo. La reconstrucción de las formas de ruta para la clase media. Creo que es un imperativo económico.

Carta enviada por el Papa Francisco al WEF en la que llama a alcanzar un progreso más humano.

Carta enviada por el Papa Francisco al WEF en la que llama a alcanzar un progreso más humano.


“Damas y caballeros: la desintegración de la clase media no sólo pone en peligro el crecimiento económico. Pero yo argumentaría: es una amenaza para nuestra seguridad global compartida”


Concluiré con este punto: Cuando las personas sienten que su oportunidad de una vida digna es rebasada, que es eliminada, la reacción humana, inevitablemente será la ansiedad, la frustración y la ira que proporciona un terreno fértil para políticos reaccionarios, demagogos, venta ambulante, la xenofobia anti-inmigrante, nacionalista, visiones aislacionistas. Y se comienza a destrozar el tejido social en cada uno de nuestros países. Se agita la inestabilidad.

Lo vemos en los Estados Unidos. Esta campaña política es la más inusual en la que he estado involucrado. Cuando fui elegido senador de Estados Unidos, tenía 29 años y cuando yo mismo me postulé para presidente, no lo había visto de esta manera. Y se puede observar aquí en Europa, en el surgimiento de terceros partidos. Al igual que el suelo fértil, en donde es posible crecer, se empieza a ver en todo el mundo.


“¿Será que estos cobardes capitalicen la derivada de las perturbaciones, causadas en parte por los avances significativos en la tecnología? Estos mismos avances hacen que sea más fácil para ellos hacer daño a la sociedad, ¡más que nunca antes!”


Verán, y este es el ejemplo extremo: cómo es que las personas se sienten atraídas a grupos terroristas como ISIL, grupos anarquistas, los movimientos extremistas de izquierda o de derecha, los cuales ofrecen una fantasía violenta que consiste en derribar todo el sistema. E irónicamente, ¿será que estos cobardes capitalicen la derivada de las perturbaciones, causadas en parte por los avances significativos en la tecnología? Estos mismos avances hacen que sea más fácil para ellos hacer daño a la sociedad, ¡más que nunca antes!

Pongámoslo así de simple. Si no lo conseguimos, no protegeremos la oportunidad de unirnos con antelación, no protegeremos la noción de posibilidades. Veríamos más gente motivada a hacer el mal, con un mayor potencial para lograrlo.

Kosovo. Refugiados kosovares huyen de su tierra natal del área de Blace rumbo a Macedonia. Marzo de 1999. Foto: ONU/UNHCR/R LeMoyne.

Kosovo. Refugiados kosovares huyen de su tierra natal del área de Blace rumbo a Macedonia. Marzo de 1999. Foto: ONU/UNHCR/R LeMoyne.

El resultado: la unidad y la cooperación europea, y espero que nadie, que ningún líder de la comunidad se sienta ofendido, porque estamos creciendo a través de una cosa similar. Que la unidad y la cooperación en algunos casos, se pongan en entredicho. Un gran paso es el ejemplo del proceso que se ha logrado en la Unión Europea. Y creo que está siendo sometido a un reto. La cooperación podría caer allí. El proyecto de Protocolo de avance para los Estados frágiles y fallidos podría estar condenado si no llegamos a cambiar.

Es por esta razón que esto es importante para todos nosotros.


“Si decimos que nos preocupa la humanidad, entonces tenemos que decir que nos preocupamos por la gente real”


Mi padre me solía decir: “Joe, los liberales aman a la humanidad pero no les gustan los individuos”. Él decía: “los conservadores aman a los individuos, pero están locos en cuanto a la humanidad”. No estoy seguro si tenía razón. Pero podemos representar a la gente real. Esperanzas reales, sueños reales, (incluso) ansiedades reales.

Y tener una economía fracturada y polarizada no es inevitable. Tampoco lo es una economía que crece desde abajo hacia arriba. Y la clase media fuera es inevitable. Es una opción, es una opción práctica. Al igual que lo que hicimos el mes pasado en París, en donde doscientos países se comprometieron por una lucha unificada contra el cambio climático. Países donde las empresas y la sociedad civil se erigieron por un consenso político; y algo tenía que hacerse. Podemos discutir el fin de las armas nucleares.

Pero si yo dijera esto mismo, hace cinco años, en este foro, que era probable que esto suceda, habría habido una gran cantidad de escépticos, incluyéndome a mí mismo.

Hace rato, el día de hoy, me reuní con los CEOs de algunas de las principales compañías del mundo que están liderando el camino para proteger los derechos de sus trabajadores LGBT, sin importar dónde se encuentren en el mundo. Eso coloca a los países desapercibidos a dar un paso al frente, si es que quieren que sus empresas obtengan millones de dólares y beneficios económicos.

Damas y caballeros: todos nosotros en esta sala, los líderes y los gobiernos, la industria, la sociedad civil, el mundo académico, podemos forjar el mismo tipo de consenso cuando se trata de la construcción de caminos de ruta para la clase media.

En este mundo cambiante, tenemos que convertir capacidades sin precedentes, en mayores oportunidades de felicidad, de oportunidad y de libertad. No sólo para nosotros, sino para todos. Así es como mantenemos vivo el sentido de las posibilidades. De modo que, si alguna vez perdemos eso, significa que habremos perdido algo muy, muy especial. El alma de nuestra humanidad común, que ninguna máquina puede sustituir. Yo sé que no vamos a dejar que esto suceda.

He estado haciendo este trabajo durante mucho tiempo. He conocido a casi todos los líderes mundiales de los últimos cuarenta años. No porque yo sea importante, pero debido a la naturaleza de mi trabajo en el gobierno. Y les puedo decir honestamente que nunca he estado más optimista sobre el futuro del mundo de lo que estoy hoy en día, porque hay más potencial a nuestro alcance, más que nunca antes, para lograr concretar cambios positivos.

Nunca antes habíamos llegado a tener tanto poder en nuestras manos para hacerlo mejor. Y nunca antes me había sentido tan seguro de que en verdad podemos. Y sólo estando aquí, por dos días, en reunión con muchos de ustedes, ha reforzado mi sentido de optimismo.

No va a ser fácil. Pero es posible. Y nosotros tenemos que ver con todo lo que es posible. Todos nosotros tenemos que ver con las posibilidades.

Gracias a todos por complacerme. Lo aprecio mucho.

Biden y Schwab al terminar el discurso. La reunión anual tiene lugar en Davos del 20 al 23 de enero bajo el lema "El dominio de la cuarta revolución industrial". Foto: YouTube.

Biden y Schwab al terminar el discurso. La reunión anual tiene lugar en Davos del 20 al 23 de enero bajo el lema “El dominio de la cuarta revolución industrial”. Foto: YouTube.

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